lunes, 31 de enero de 2011

Los Instrumentos Musicales

desde sus orígenes hasta el siglo XVII

 

    El dios Tot, de quien se dice que su voz creó el universo, paseábase un día a orillas del Nilo cuando oyó una extraña modulación procedente de un cañaveral agitado por la brisa.

    Trató de conocer la fuente de esa melodía y, al acercarse, halló un caparazón vacío de tortuga, al cual se adherían aún nervios y tendones secos. El viento al acariciarlos, producía esas notas armoniosas.

    Entusiasmado, creó el dios con su hallazgo un instrumento que, modificado a través del tiempo, se transformó en la lira. Esto, que no es más que una leyenda, tiende, sin embargo, a destacar el hecho cierto de que fue la naturaleza quien se encargó de sugerir los primeros instrumentos musicales.

    En efecto, la flauta nació de los sonidos que el viento producía al penetrar en las cañas. Las manos, que se golpeaban acompasadamente para acompañar el canto, originaron el primer instrumento de percusión: el tambor, y los metales que bibraban bajo los golpes del martillo que les daba forma, sugirieron la idea de los címbalos o platillos.

    Desde la antigüedad los instrumentos se clasificaron en: instrumentos de percusión, de cuerda y de viento.

    Como la danza y el canto, la música instrumental sedujo al hombre desde los tiempos más remotos.

    Los griegos atribuyeron el invento de la lira ya a Hermes, ya a Apolo, de quien también se dice que otorgó el arpa a los primeros hombres.

    Se conserva en el Louvre un bajorrelieve sumerio que se remonta a 4.000 años antes de la era cristiana, en el que aparece una cítara muy bien construida y una flauta tañida por un pastor.

    Los asirios y caldeos dejaron numerosos documentos que atestiguan la importancia que, en esa época, tuvieron los instrumentos musicales tales como arpas, sistros, salterios, dobles flautas, trompetas, tamboriles.

    Se considera que fueron los asirios quienes hicieron conocer a los egipcios muchos de los instrumentos nombrados.

    La música ocupó un lugar más importante aún entre los judíos. Cuéntase que el rey David, muy aficionado al canto, organizó un coro de 4.000 voces dirigidas por 288 directores.

    Los chinos y los hindúes emplearon una cantidad tan grande de instrumentos que ningún pueblo llegó a igualarlos en ese campo. Uno de los más antiguos es el pienking formado con dieciséis placas de piedras que se golpeaban con un mazo.

    Fueron, sin duda, los hindúes los primeros que utilizaron instrumentos de arco en que las cuerdas, ni golpeadas ni pellizcadas, eran acariciadas con un arco que producía sonidos prolongados.

    Es probable que haya nacido en las Indias el lejano precursor del violín: el ravanastron, uno de los numerosos instrumentos de cuerda usados en ese inmenso país.

    La cultura de los griegos los llevó muy lejos en los conocimientos musicales. En sus ceremonias, especialmente en las fiestas de Dionisio (Baco), se oían trompas, cuernos, tambores y címbalos. Prestaron además, particular atención al perfeccionamiento de la lira y de la flauta.

     En un principio la lira tuvo cuatro cuerdas, luego doce y hasta dieciocho. Tañíase con un plectro (pequeña hoja de escamas, marfil, madera o metal que los mandolinistas emplean aún hoy). La caja de resonancia de la lira tenía el dorso encorbado, mientras que la de la cítara -el más importante de los instrumentos de la Grecia antigua- tenía el dorso chato.

    El megadis tenía veinte cuerdas sobre las cuales se tocaba en octavas. El pectis, el simikion y el espinonia eran otros instrumentos de cuerdas muy numerosas y an{alogas al arpa. Aunque se atribuyó a la poetisa Safo el invento del megadis, parece más verósimil que haya sido importado de Asia.

    La pandora y la nabla pertenecían a la familia de laúdes. En cuanto a las flautas, los griegos tenían varios tipos: la siringa o flauta de Pan era el instrumento de los pastores y el preferido de las divinidades de los bosques. En ese instrumento se puede descubrir la idea de los futuros órganos por la cantidad de tubos que se insertaban en una caja en la que se introducía el aire por medio de un fuelle.

    Los romanos al conquistar Grecia, se apropiaron muchos instrumentos de esa nación, particularmente los de viento, que parecían gozar de preferencia en aquellos tiempos. Entre ellos, los cuernos en forma de círculo que se colocaban alrededor de la cintura, y las tubas, trompetas derecha de boca ancha. En la campiña romana los pastores acostumbraban tañer el caramillo, instrumento de doble lengüeta que originó la gaita y más tarde el oboe. La música de acompañamiento se reducía a un redoblamiento de la melodía, ya fuese al unísono o en octava. Los instrumentos de cobre se empleaban especialmente en los cortejos y sacrificios.

*    *     *

    Numeroso instrumento antiguos perduraron hasta la Edad Media; otros se transformaron, y algunos aparecieron por primera vez.

    En la época de los troveros que iban de castillo en castillo para cantar las hazañas de lo héroes y de los personajes legendarios, se tocaba un instrumento de la familia del arpa: la rotta. Junto a los troveros o trovadores, que eran de origen noble, estaban los ministriles, quienes acompañaban los cantos de sus amos con la viola o la gaita. Esos ministriles se transformaron luego en cantores populares. En esa época aparecieron el rabel, la guzla y la viola. El rabel era un instrumento de arco de origen oriental, sin mango independiente. La caja sonora que se adelgazaba hasta el clavijero estaba cubierta con una tablilla cuya parte inferior constituía la tabla de armonía destinada a reforzar la sonoridad de las cuerdas. En los bajorrelieves romanos se observó un instrumento intermedio entre la lira y el rabel.

La guzla se asemejaba a las violas, pero su caja de resonancia era redondeada como la de los mandolines. Las cuerdas eran frotadas con un arco.

Las violas de forma chata se distinguían de las gazulas por su mango independiente. Su fabricación era más esmerada, y bajo el mismo nombre se incluían muchos instrumentos de esa clase per más perfeccionados.

Su origen se hacía remontar a la vidula de los romanos.

Se poseen composiciones musicales del siglo XIII escritas para tres violas.

Hasta el siglo XIV, los vocablos gazula y viola fueron empleados, a menudo, indistintamente. Pero a partir de esa época se aplicó la palabra gazula tan solo a una viola con rueda que se tocaba girando una manivela a la que estaba fijado un hilo que al pasar sobre las cuerdas desempeñaba la función de arco.

En los siglos XV y XVI se produjo un gran cambio en la afinación y dimensión de las violas. Fueron las principales: la viola propiamente dicha que se colocaba sobre las rodillas y tenía cinco cuerdas.




Publicado por musicalmentejuntos @ 11:13  | Historia
 | Enviar